• Acabados

Todas las piedras naturales nos ofrecen la oportunidad de variar su aspecto superficial en función de la aplicación que le vamos a dar. Es decir, que al decidir que acabado se debe aplicar juegan papel primordial el tipo de piedra, uso y ubicación.

Mediante la aplicación de diversas variantes sobre los acabados descritos en esta página, se pueden conseguir efectos de repetición o patrones, aplicados principalmente para decoración. Un claro ejemplo es la combinación de zonas pulidas con zonas abujardadas.

  • Pulido

    6 marmol pulidoCon el pulido conseguimos además de realzar la estructura y el color de la piedra, reducir su porosidad aumentando su resistencia al ataque de agentes externos.

    Esto se consigue del mismo modo que el apomazado pero con unos abrasivos de mayor granulometría. Con este proceso no se consigue cerrar del todo el poro del material aunque si reducirlo considerablemente y resaltar toda su belleza.

  • Apomazado

    2 marmol apomazadoTerminación semipulida sin llegar a  obtenerse brillo. Proporciona un tono más oscuro, lo que resalta el gris de la piedra. Su uso más habitual es para colocar en solados. Este acabado que se realiza en las piedras que presentan un nivel de cristalización alto, resalta su textura y color sin dejar ninguna marca visible, proporcionando un tono más oscuro que el serrado, pero sin llegar a tener brillo.

    Esto se consigue mediante un proceso de abrasión, que consiste en pasar piedras o lijas de diferente granulometría, hasta obtener el acabado deseado. El apomazado es un paso previo antes del pulido.

  • Abujardado

    1 marmol abujardadoEs el acabado rugoso por excelencia y el menos resbaladizo. Proporciona a la piedra una textura granulada que aclara y homogeniza su tono. Se utiliza principalmente para el revestimiento de fachadas proporcionando un aire rústico.

    El abujardado consiste en golpear repetidamente, mediante una herramienta con puntas la superficie a tratar. El resultado no es siempre el mismo ya que según la dureza del material, la herramienta usada o el número de pasadas, variará el resultado. Con esto se consigue un acabado que además de bello es anti-deslizante.

  • Flameado

    5 marmol flameadoEl Flameado consiste en someter la superficie a tratar a una llama que produce temperaturas de aproximadamente 2500ºC. Esto provoca que, como consecuencia del choque térmico, se desprendan pequeñas láminas o esquirlas. El aspecto resultante es un acabado rugoso, pero con un aspecto cristalino sin cambios apreciables en el color.

    Se aplica a los granitos y en menor medida a los mármoles, concretamente a los que en su composición tienen cuarzo, feldespato u otros materiales sensibles a las temperaturas a las que son sometidos. Este proceso no deja rastro de la llama en la piedra, añadiendo una protección extra contra los agentes atmosféricos.

  • Envejecido

    4 marmol envejecidoComo su propio nombre indica, se trata la piedra para conseguir un aspecto ligeramente antiguo y rugoso suave. Es uno de los acabados más demandados para el chapado, tanto en interiores como exteriores.

    Consiste en someter a la piedra a un proceso que pueden ser mecánico o químico. Con estos procesos se busca un acabado que imita el mármol, que ha sido sometido a las agresiones medioambientales, durante siglos lo dejan sin brillo y erosionado. Además del componente estético que da este innovador acabado, dota a la piedra de un cierto grado de rugosidad, que la hace apta para su uso en exteriores, ya que este acabado le da unas propiedades antideslizantes mayores que el acabado pulido.

  • Serrado

    7 marmol natureComo consecuencia de dividir el bloque que se obtiene de la cantera en tablas, obtenemos este acabado que es el punto de partida para todos los demás.

    Las sierras utilizadas en este proceso dejan su huella en la piedra con una apariencia semi-rugosa e imperfecta, y al contrario del Pulido, ni deja ver la apariencia de la piedra, ni tapa el poro del material. Para resaltar un poco el color se puede además lavar al ácido.


Tipos de Cantos

A continuación se presentan algunos detalles de acabados de cantos más comunes. Trabajamos habitualmente con piedra de 2 cm y 3 cm y para determinados trabajos es usual laminar la piedra para crear perfiles de  4 cm, 6 cm o casi cualquier espesor de canto.